Revisión de sistemas contra incendios y periodicidad recomendada

Revisión de sistemas contra incendios y periodicidad recomendada

La revisión periódica de los sistemas contra incendios es uno de los elementos clave para garantizar la seguridad de cualquier propiedad.

Una simple negligencia en el mantenimiento puede poner en riesgo vidas, instalaciones y la continuidad del negocio.

Asegurarse de que todos los sistemas de protección funcionen correctamente no es solo un requisito legal, sino una responsabilidad con la seguridad colectiva.

¿Por qué es crucial revisar los sistemas contra incendios?

Los incendios se desarrollan a gran velocidad, y en muchos casos, algunos segundos pueden marcar la diferencia entre daños menores o una pérdida total.

Los sistemas contra incendios están diseñados para detectar, contener o suprimir el fuego en las primeras fases.

Sin embargo, si existe un fallo por falta de mantenimiento, todo ese esfuerzo puede resultar ineficaz.

Las revisiones periódicas detectan fallos invisibles a simple vista, como válvulas atascadas, boquillas obstruidas o sensores averiados.

Además, muchos componentes pueden deteriorarse sin aviso, por lo que es fundamental recibir la supervisión de profesionales especializados.

Daños por no realizar revisiones

En España, un informe de la Fundación Mapfre reveló que casi el 40% de los incendios en industrias se produjo en instalaciones que no cumplían los protocolos mínimos de revisión y mantenimiento contra incendios.

Este dato ilustra la importancia de prevenir riesgos por medio de inspecciones y pruebas funcionales constantes.

Lo barato, a largo plazo, puede salir muy caro si no se hace un buen mantenimiento preventivo.

Periodicidad recomendada de mantenimiento

La normativa actual exige diferentes frecuencias de inspección dependiendo del tipo de equipo instalado.

La referencia más importante en España es el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI), actualizado por el Real Decreto 513/2017.

Este reglamento establece qué sistemas deben revisarse, con qué frecuencia y por parte de quién.

Frecuencias básicas según RIPCI

  • Extintores portátiles: inspección trimestral por el usuario; revisión anual por personal autorizado.
  • Hidrantes y sistemas de agua: control trimestral; revisión semestral o anual según el componente.
  • Sistemas de detección y alarma: pruebas trimestrales y revisión anual profesional.
  • Sistemas de rociadores automáticos (sprinklers): chequeo mensual por el usuario; mantenimiento semestral y pruebas anuales.
  • Puertas cortafuegos: revisión cada 6 meses para asegurarse de su cierre automático eficaz.

Un punto clave es que, además de cumplir con esta periodicidad, cada revisión debe quedar registrada en un libro de mantenimiento firmado por el técnico correspondiente.

¿Quién debe realizar estas revisiones?

La revisión visual básica puede estar a cargo del propio responsable de mantenimiento del edificio.

No obstante, hay tareas que requieren instrumentos específicos, formación técnica y cumplimiento normativo.

Por eso, las revisiones obligatorias deben realizarse por empresas instaladoras o mantenedoras autorizadas, inscritas en el registro correspondiente.

Estas empresas están capacitadas para emitir certificados válidos y realizar pruebas específicas como caudal de agua, presión, batería de alarmas o detección de fugas.

No cumplir con esta condición puede suponer sanciones administrativas y, lo que es peor, la invalidez de los equipos en caso de siniestro.

Ejemplo real: un incendio prevenible

En abril de 2022, una nave industrial en el polígono de Montcada i Reixac, en Barcelona, fue arrasada por un incendio que se propagó en minutos.

Los bomberos tardaron más de seis horas en sofocar las llamas debido a la falta de presión en el sistema de agua contra incendios.

Meses después, las aseguradoras descubrieron que la instalación no había sido revisada en más de tres años.

Los rociadores estaban obstruidos, las bombas desconectadas y los detectores de humo inactivos por desgaste.

El resultado: más de ocho millones de euros en pérdidas, además de empleo temporal suspendido y producción detenida durante semanas.

Todo pudo evitarse con una revisión anual y correctivos básicos de bajo coste.

Este caso evidencia cómo una negligencia mínima puede multiplicar los daños tanto económicos como estructurales.

Por tanto, la revisión no es un gasto, es una inversión en seguridad y continuidad operativa.

Beneficios de un mantenimiento periódico bien hecho

Realizar revisiones periódicas no solo previene incidentes, sino que además ofrece beneficios adicionales clave.

  • Garantiza la cobertura del seguro: muchas pólizas anulan su protección si los equipos no están al día.
  • Reduce paradas operativas: ayuda a detectar fallos antes de que se agraven y detengan la actividad.
  • Mejora la eficiencia de los equipos: los sistemas tratados regularmente rinden mejor y duran más.
  • Permite actuar a tiempo: da margen para hacer actualizaciones antes de que los equipos queden obsoletos.
  • Evita sanciones legales: el incumplimiento puede generar multas importantes según la comunidad autónoma.

Contar con un plan de mantenimiento profesional es clave para cumplir con todas estas ventajas sin descuidar ningún aspecto técnico o legal.

¿Cómo estructurar un plan de mantenimiento eficaz?

Un mantenimiento efectivo requiere planificación, responsabilidad y constancia.

Para garantizar el cumplimiento de cada revisión, lo ideal es crear un sistema calendarizado que detalle las fechas previstas y responsables asignados.

Elementos esenciales del plan de revisión

  1. Inventario técnico: listar todos los dispositivos de protección contra incendios presentes en el sitio.
  2. Cronograma: definir qué se revisa cada semana, mes, trimestre y año.
  3. Empresas autorizadas: establecer convenios con proveedores certificados confiables.
  4. Registro de actuaciones: anotar cada visita y observación técnica en un libro dedicado.
  5. Alertas internas: usar sistemas de gestión que notifiquen cuando se aproxime la fecha de mantenimiento.

Este método sistemático asegura que ninguna área de seguridad quede fuera del alcance de control.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Es obligatorio hacer revisiones incluso si el sistema nunca ha sido usado?

Sí. Aunque el sistema no se haya activado, puede sufrir fallos por corrosión, desgaste o fallas eléctricas invisibles.

¿Puedo hacer yo mismo la revisión de extintores?

Solo la inspección visual. La revisión técnica anual debe realizarla una empresa autorizada.

¿Qué ocurre si una revisión técnica no detecta fallos pero hay un incendio y el sistema falla?

Si se demuestra que la revisión fue hecha por una empresa autorizada conforme a la norma, la responsabilidad puede recaer en el fabricante o instalador, no en el titular del sistema.

¿Qué validez legal tienen los registros de mantenimiento?

Son clave ante inspecciones y, en casos de siniestro, ante aseguradoras y organismos judiciales.

Un mantenimiento documentado puede ser determinante para evitar problemas legales o económicos.

¿Se pueden vincular sistemas de protección a sistemas de gestión inteligente?

Sí. Muchos detectores, alarmas o sistemas de supresión ya están preparados para integrarse a plataformas domóticas o industriales.

Eso permite monitorear el estado del sistema en tiempo real y ser más proactivos ante cualquier alerta.

La tecnología ha avanzado tanto que hoy es posible recibir una notificación en el móvil si hay una bajada de presión en la red contra incendios.

En resumen, la revisión y mantenimiento de los sistemas contra incendios no debe verse como una carga, sino como una acción estratégica para proteger bienes, personas y operaciones.

Cumplir con la periodicidad recomendada es un paso sencillo pero fundamental que puede marcar una enorme diferencia cuando sucede lo inesperado.

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